Estimulación del nervio vago y el sistema nervioso autónomo
La estimulación del nervio vago (VNS) puede influir en el sistema nervioso autónomo al modificar la señalización vagal a través de redes del tronco encefálico que regulan la frecuencia cardiaca, la presión arterial y otras funciones involuntarias. Pero la VNS no se limita a activar el sistema nervioso parasimpático. Puede alterar tanto la actividad parasimpática como la simpática, mientras que los efectos sobre la HRV, la frecuencia cardiaca y la presión arterial varían según el método de estimulación y el protocolo. Por lo tanto, la VNS se entiende mejor como neuromodulación autonómica que como un aumento garantizado del «tono vagal».

¿Cómo afecta la VNS al sistema nervioso autónomo?
La VNS puede influir en el sistema nervioso autónomo al modificar la entrada vagal hacia las redes del tronco encefálico que regulan la salida autonómica.
Aunque el vago es un nervio parasimpático importante, no es simplemente una vía de salida del cerebro hacia los órganos. Una revisión de 2022 en Comprehensive Physiology describe buena parte de la señalización vagal como sensorial, que transporta información desde los órganos internos hacia el sistema nervioso central. La proporción exacta entre aferencias y eferencias en el ser humano es menos segura de lo que sugiere la cifra «80/20» que se repite con frecuencia, así que la distinción importante es la dirección de la señalización y no un porcentaje preciso.
Cuando la VNS recluta estas vías aferentes, cambia la información que llega al tronco encefálico. Una revisión de las vías aferentes vagales de Rutgers y los NIH describe proyecciones hacia redes del tronco encefálico y del prosencéfalo implicadas en reflejos homeostáticos y en la regulación autonómica.
Un relevo importante es el núcleo del tracto solitario (NTS), que recibe la entrada sensorial vagal y se comunica con redes autonómicas más amplias. A través de estas redes, una entrada vagal alterada puede influir en la actividad parasimpática cardiaca, la salida simpática, la regulación de la presión arterial y otros procesos autonómicos.
La vía simplificada es:
VNS → entrada sensorial vagal → integración central → salida autonómica alterada
La respuesta final no es fija. La VNS cambia una entrada hacia una red reguladora; no fija directamente el sistema simpático y el parasimpático en niveles predeterminados.
Por qué importa el tipo de VNS
«VNS» describe varios métodos de estimulación, no una única dosis fisiológica estandarizada.
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Método |
Lugar inicial de estimulación |
Por qué las respuestas pueden diferir |
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VNS cervical implantada |
Tronco vagal cervical |
Interfaz directa con un nervio vago mixto |
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VNS cervical transcutánea |
A través de la piel del cuello |
La distribución de la corriente y el reclutamiento de fibras dependen de la interfaz externa |
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taVNS auricular |
Regiones seleccionadas del oído externo |
Activa principalmente vías sensoriales superficiales asociadas al vago auricular |
Estos enfoques comparten el concepto general de neuromodulación vagal, pero no introducen la misma entrada neural.
La VNS cervical implantada interactúa directamente con el tronco vagal. La VNS cervical transcutánea administra corriente a través de los tejidos del cuello. La estimulación transcutánea auricular del nervio vago (taVNS) aplicada en el oído actúa en cambio a través de vías sensoriales del oído externo.
En la taVNS, la electricidad no viaja del oído directamente al corazón ni a los órganos digestivos. La señal inicial es sensorial; cualquier efecto autonómico posterior es consecuencia del procesamiento central.
Esa distinción importa al comparar estudios. Una respuesta cardiovascular medida después de estimulación cervical no puede darse por supuesta automáticamente con estimulación auricular bajo un protocolo distinto. La guía de ZenoWell sobre taVNS frente a tcVNS explica estas diferencias anatómicas y prácticas con más detalle.
¿Aumenta la VNS la actividad parasimpática o reduce la actividad simpática?
La VNS puede alterar tanto las medidas relacionadas con el parasimpático como con el simpático, pero no produce un único desplazamiento universal hacia el «dominio parasimpático».
La asociación con la regulación parasimpática tiene una base fisiológica clara. Las vías eferentes vagales contribuyen de forma sustancial al control parasimpático del corazón y de otros órganos. La frecuencia cardiaca, la HRV, la función barorrefleja y otras medidas cardiovasculares relacionadas son por tanto resultados lógicos que estudiar tras la estimulación vagal.
Pero estimular las vías vagales no garantiza que todos los marcadores parasimpáticos vayan a aumentar.
La VNS aferente cambia la información que entra en las redes autonómicas centrales. Esas redes pueden influir en ambas ramas del sistema nervioso autónomo, y sus salidas no necesariamente cambian a la vez.
Uno de los ejemplos humanos más claros proviene de un estudio de 2014 de la Universidad de Leeds con 48 adultos sanos. Los investigadores combinaron la medición de la HRV con microneurografía, que registra directamente la actividad nerviosa simpática. La estimulación auricular aumentó la HRV a la vez que redujo la frecuencia y la incidencia de la actividad nerviosa simpática muscular.
El estudio muestra que la neuromodulación vagal puede reducir la salida simpática medida directamente en algunas condiciones. No establece la supresión simpática como una respuesta universal a la VNS.
Tampoco sería un objetivo fisiológico sensato una actividad simpática mínima. La señalización simpática ayuda a mantener la presión arterial al ponerse de pie, respalda las respuestas cardiovasculares durante el ejercicio, contribuye a la termorregulación y ayuda al cuerpo a responder a demandas cambiantes.
Por lo tanto, una regulación autonómica saludable no es máxima actividad parasimpática ni mínima actividad simpática. Es la capacidad de generar una respuesta adecuada a la situación.
Por eso «apagar la lucha o huida» es un modelo incompleto de la VNS.
¿Qué cambios autonómicos puede producir la VNS?
La VNS puede influir en varias funciones reguladas por el sistema nervioso autónomo, como la frecuencia cardiaca, la presión arterial, la variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV) y la actividad nerviosa simpática. Pero estos cambios no siguen un patrón fijo.
Eso es importante porque la regulación autonómica no consiste simplemente en aumentar la actividad parasimpática y disminuir la simpática. El cuerpo ajusta ambos sistemas continuamente según la postura, la actividad, las demandas cardiovasculares y otras condiciones fisiológicas. La VNS puede influir en esa regulación sin que todas las medidas autonómicas se muevan en la misma dirección.
La frecuencia cardiaca y la presión arterial pueden cambiar
El nervio vago desempeña un papel importante en la regulación cardiovascular, en particular en el control del corazón. Esto hace que la frecuencia cardiaca y la presión arterial sean medidas habituales en la investigación sobre VNS.
Sin embargo, la VNS no baja necesariamente la frecuencia cardiaca. Un estudio cruzado aleatorizado de 2025 con 36 adultos sanos comparó la taVNS en el oído izquierdo y derecho con estimulación simulada y no encontró un efecto específico de la taVNS sobre la frecuencia cardiaca respecto a la simulación.
La frecuencia cardiaca también cambia de forma natural con la postura, la actividad física, la forma física, la medicación, la temperatura, la respiración y las demandas inmediatas del cuerpo. Por lo tanto, una frecuencia cardiaca más baja no debe tratarse como un signo obligatorio de que la VNS esté afectando al sistema nervioso autónomo.
La presión arterial es igualmente compleja. Se regula mediante interacciones entre el corazón, los vasos sanguíneos, la actividad simpática, las influencias parasimpáticas y mecanismos reflejos como el barorreflejo. Algunos estudios de VNS informan de cambios en la presión arterial, pero la dirección y el tamaño de la respuesta pueden variar según el método de estimulación, el protocolo y el participante.
Cómo puede cambiar la HRV después de la VNS
La variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV) es otra medida estudiada con frecuencia porque aporta información sobre los cambios latido a latido del ritmo cardiaco bajo control autonómico.
Algunas investigaciones han encontrado un aumento de la HRV después de la estimulación auricular. Por ejemplo, un estudio de 2014 de la Universidad de Leeds encontró una HRV más alta junto con una actividad nerviosa simpática muscular reducida.
Pero una HRV más alta no es una respuesta consistente a la VNS. Un metaanálisis bayesiano de 2021 que combinó 16 estudios controlados con simulación encontró que la taVNS aguda no aumentaba de forma fiable la HRV mediada vagalmente en comparación con la simulación. Un estudio cardiovascular de 2025 posterior también informó de descensos en varias medidas de HRV durante la taVNS.
Parte de la razón es que la HRV no es una única medición. Métricas como RMSSD y SDNN describen aspectos diferentes de la variabilidad latido a latido, y no siempre responden del mismo modo. La respiración, la postura, la actividad, el sueño, la frecuencia cardiaca y las condiciones de medición también pueden afectar al resultado.
La HRV puede por tanto ayudar a describir parte de la respuesta autonómica a la VNS, pero una HRV más alta no significa automáticamente un mayor reclutamiento del nervio vago, y un valor más bajo no significa que la estimulación haya fracasado.
Las medidas autonómicas no siempre se mueven juntas
La frecuencia cardiaca, la HRV, la presión arterial, la actividad nerviosa simpática y la función barorrefleja están todas relacionadas con la regulación autonómica, pero miden partes diferentes del sistema.
Por ejemplo, el estudio de Leeds de 2014 encontró una actividad nerviosa simpática muscular reducida junto con cambios en la HRV. Otros estudios han encontrado cambios en una métrica de HRV mientras otra permanecía relativamente estable, o cambios en medidas cardiovasculares sin una respuesta clara de la frecuencia cardiaca.
Por eso mirar un solo número puede dar una imagen incompleta. La VNS puede influir en una parte de la regulación autonómica sin producir un cambio evidente en todas las demás medidas.
La forma más útil de interpretar estos hallazgos es que la VNS puede modificar la regulación autonómica, pero la respuesta depende de qué vía se estimula, de cómo se administra la estimulación, del estado fisiológico de la persona y de qué función autonómica se está midiendo.
Preguntas frecuentes
¿El nervio vago es simpático o parasimpático?
El vago es un nervio parasimpático importante, pero buena parte de su señalización es sensorial y viaja hacia el cerebro. Participa en redes de reflejos autonómicos más amplias en lugar de funcionar solo como una vía de salida parasimpática.
¿Activa la VNS la respuesta de «reposo y digestión»?
No en un sentido simple de encendido/apagado. La VNS puede influir en vías implicadas en la regulación parasimpática, pero la respuesta depende del método de estimulación, los parámetros, el estado fisiológico y el resultado que se mida.
¿Puede la VNS reducir la actividad simpática?
Sí, en algunas condiciones. La investigación en humanos ha medido directamente una actividad nerviosa simpática muscular reducida durante la estimulación auricular, pero este efecto no debe generalizarse a todos los protocolos de VNS.
¿Aumenta la estimulación del nervio vago la HRV?
No de forma consistente. Los estudios han informado de aumentos, descensos y cambios específicos de cada métrica, mientras que un metaanálisis bayesiano no encontró un efecto agudo fiable de la taVNS sobre la HRV mediada vagalmente en comparación con la simulación.
¿Es la VNS lo mismo que reiniciar el sistema nervioso autónomo?
No. «Reiniciar el sistema nervioso» es una metáfora de bienestar y no una descripción fisiológica precisa. La VNS se describe con más exactitud como neuromodulación que puede alterar la señalización dentro de las redes de regulación autonómica.